¿Sabías que tus articulaciones se ablandan cuando estás embarazada?

Náuseas, incontinencia y pies hinchados. El cuerpo de una mujer embarazada pasa por muchos cambios. Pero, ¿sabes por qué sientes dolor de cintura pélvica y qué puedes hacer para prevenirlo?

Pretty Hispanic pregnant woman using a stability ball at home for exercising during pregnancy

El cuerpo de la mujer muestra su lado más milagroso durante el embarazo. Las hormonas desencadenan una serie de cambios en el cuerpo, preparándolo y permitiéndole traer un bebé al mundo. Una de estas hormonas se llama relaxina. Su función es hacer que las articulaciones, los ligamentos y el tejido conjuntivo se vuelvan más blandos, de modo que la pelvis esté más flexible. Esto es lo que se denomina dolor de cintura pélvica (DCP) y es necesario para dejar espacio a fin de que el bebé pase por el canal del parto.

Para algunas mujeres embarazadas, el aumento de la movilidad puede provocar problemas en las articulaciones, como dolor en la pelvis, la cadera, la rodilla y la zona lumbar. El dolor articular puede ocurrir al principio del embarazo, ya que la relaxina se libera en el momento en que una mujer se queda embarazada. En cambio, las mujeres con artritis suelen experimentar una mejoría durante el embarazo.

Cuando el dolor hace que sea difícil caminar, trabajar y realizar las actividades básicas del día a día, entonces se trata de DCP sintomático.

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Cómo fortalecer las articulaciones

Lo ideal es trabajar los músculos del abdomen, la espalda y las piernas para fortalecer las articulaciones y evitar su carga excesiva. Según las autoridades sanitarias, es particularmente importante trabajar el músculo abdominal transverso en las primeras etapas del embarazo, para prevenir el doloroso DCP.

No es necesario asistir a duras sesiones de gimnasio para trabajar estos músculos. A continuación te ofrecemos un ejercicio sencillo que se puede hacer en casa:

  • Ponte a gatas, si tu pelvis lo soporta. Aprieta el ombligo hacia dentro sin mover la zona lumbar. Mantén la posición unos segundos y luego suelta. Realiza diez repeticiones tres veces al día, pero no te sientas mal si no logras tu objetivo. Siempre puedes volver a intentarlo mañana.
  • También puedes hacer el mismo ejercicio sentada en una silla. Pon una mano en la parte inferior del estómago y la otra en la zona lumbar. Aprieta el ombligo hacia dentro y mantenlo presionado unos segundos antes de soltarlo. Asegúrate de que la zona lumbar no se mueve. Haz diez repeticiones, tres veces al día.

Durante todo el embarazo es importante ejercitar los músculos del suelo pélvico, haciéndolo más estable desde el interior.
Puedes ejercitar los músculos del suelo pélvico de la siguiente manera:

  • Túmbate de lado con una almohada entre las piernas. Contrae los músculos alrededor del recto, la vagina y la uretra, hasta que sientas un ligero movimiento hacia arriba dentro del cuerpo. Intenta mantener cada contracción durante 6-8 segundos. A medida que se fortalezca, puedes aumentar la duración de las contracciones.

También puedes hacer estos ejercicios sentada o de pie, mientras esperas el autobús, o simplemente en la cola para pagar. Las opciones son infinitas; haz lo que te sea más práctico. Para evitar la incontinencia, debes continuar con estos ejercicios después de dar a luz.



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