Mantener las articulaciones en forma

Para muchos, las rodillas doloridas y la dificultad para abrir tarros forman parte natural del proceso de envejecer y debemos aceptarlo. Pero, ¿realmente tiene que ser así?

Las caderas y las rodillas son las áreas donde primero experimentamos dolor, a medida que envejecemos. Es un recordatorio de que nuestro cuerpo ya no es lo que era. Con el paso de los años, los cambios en el cartílago y los ligamentos de las articulaciones causan dolor, hinchazón y movilidad reducida. Pero, aunque la artritis o la osteoartritis afectan a muchas personas mayores de 40 años, en realidad hay muchas cosas que se pueden hacer tanto para prevenir como para aliviar los síntomas.

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Conseguir unas mejores articulaciones a base de actividad física

Hacer ejercicio aporta tantos beneficios para la salud que es absurdo no hacerlo. Evita que las articulaciones se anquilosen y fortalece los músculos para que puedan soportar y proteger las articulaciones. Aunque tengas un trastorno reumático, podrás, hasta cierto punto, mantenerte en forma con ejercicio regular. Y, probablemente, los cambios en el cuerpo causados por la enfermedad no tendrán el mismo efecto.
Así que intenta realizar ejercicio físico al menos 30 minutos al día. Divídelo en intervalos de, por ejemplo, 10 minutos cada uno.

Es importante elegir ejercicios que no carguen demasiado las articulaciones. Nadar y hacer ejercicio en el agua es perfecto, especialmente en una piscina climatizada, ya que el calor alivia el dolor y mejora la movilidad. Montar en bicicleta, realizar ejercicios suaves, trabajar la fuerza con máquinas o bandas elásticas y hacer marcha nórdica son otros ejemplos de entrenamiento con poca carga para las articulaciones.

Si no has hecho ejercicio durante un tiempo, es importante que escuches a tu cuerpo. Es habitual experimentar algo de dolor al principio, porque las articulaciones y los músculos realizan un esfuerzo fuera de lo habitual. Pero si el dolor continúa tras un período de ejercicio, puede que el entrenamiento sea demasiado duro para tus articulaciones y debas intentar otra cosa. Un fisioterapeuta puede ayudarte a determinar qué tipo de ejercicio es mejor para ti.

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Si padeces artritis, también es adecuado ejercitar los dedos. Amasar una masa de pan esponjoso es un buen ejercicio. Así que, si nunca has sido el más grande de los panaderos, ahora tienes una buena razón para serlo.

 



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