Cinco consejos para mantener la mente ágil

¿Sabías que el entrenamiento físico y mental tiene efectos sobre la memoria y otras funciones cerebrales?

1. Resolver rompecabezas a diario

El médico y neurocientífico Andreas Engvig ha estudiado el entrenamiento de la memoria y ha concluido que su entrenamiento diario tiene un efecto físico mensurable sobre el cerebro. Él cree que, cuando se ejercita, el cerebro se hace visiblemente más grande, como cualquier otro músculo. Pero, al igual que los músculos, este entrenamiento debe mantenerse para que el efecto perdure. Asimismo, también debe ser lo bastante desafiante para «desperezar» el cerebro. Los pasos básicos para ejercitar el cerebro son romper la rutina, cambiar un poco la manera de hacer las cosas y pensar de nuevas maneras. Despierta los sentidos con nuevos sabores, olores y sonidos para crear nuevas asociaciones. Actividades como resolver sudokus y crucigramas, leer, tejer y los juegos de mesa también pueden ser buenos rompecabezas. Pero, según Engvig, para que tenga un efecto positivo, el entrenamiento debe concebirse como una experiencia placentera.

2. Comer sano

Un buen complemento para una dieta saludable es una cucharada de aceite de hígado de bacalao. El aceite de pescado azul contiene ácidos grasos omega-3 saludables que mantienen el cerebro sano.

3. Aprender otro idioma

En 2007, la investigadora canadiense Ellen Bialystok presentó unos resultados que sugieren que aprender y utilizar varios idiomas tiene efectos positivos sobre el funcionamiento del cerebro, en comparación con el hecho de ser monolingüe. Aprender otro idioma es una forma fantástica de ejercitar el cerebro, por lo que no pierdas el tiempo y apúntate a ese curso que siempre has deseado hacer.

4. Realizar actividad física

Las investigaciones científicas demuestran que el ejercicio físico tiene efectos positivos sobre la mente, ya que protege el cerebro y facilita el aprendizaje. Un motivo más para empezar a mover más el cuerpo. Los mejores ejercicios son aquellos con necesidad de oxígeno (aeróbicos), como correr, montar en bicicleta y caminar rápido. No se requiere una alta intensidad, lo importante es realizar ejercicio con regularidad y durante al menos media hora al día.

5 . Empezar a bailar

Una actividad divertida y gratificante, y que supone por otra parte un buen desafío para el cerebro, es practicar nuevos bailes junto a los amigos. Aprender los pasos de un nuevo baile estimula amplias zonas del cerebro a la vez que se realiza actividad física, y además es una actividad muy social.

 



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