El aceite de pescado puede obtenerse de cualquier especie, pero no todas contienen cantidades muy altas de ácidos grasos omega-3, ya que cada tipo de pez tiene una alimentación diferente. Es por ello que al comprar un determinado producto que contenga ácidos grasos omega-3 se debe prestar especial atención no solo al volumen de aceite de pescado en su composición, sino también a la cantidad real de ácidos grasos omega-3. De acuerdo con las guías nutricionales publicadas por organismos de salud, los ácidos grasos omega-3 deberían constituir el 1% de la energía en nuestra alimentación, lo que equivale aproximadamente a 1-1,2 gramos de ácidos grasos insaturados al día.

El bacalao almacena grasa en su hígado, junto con vitaminas A y D, que son liposolubles. Nuestra empresa produce aceite de hígado de bacalao desde 1854. Entre febrero y abril se produce la migración anual del bacalao ártico, cuando los peces ponen huevos a lo largo de la costa noruega. El bacalao es capturado por pequeños barcos de pesca y su hígado fresco se entrega a los productores de aceite que se concentran a lo largo de la costa. Tras someterlo a un delicado proceso de transformación al vapor, del hígado se extrae un aceite rico en ácidos grasos omega-3. El material así obtenido se sella inmediatamente en atmósfera de nitrógeno. El nitrógeno es más pesado que el oxígeno, por eso cubre el aceite con una capa protectora. El oxígeno es el peor enemigo del aceite, porque causa su oxidación. El aceite rancio es porque se ha oxidado mucho. Nuestro aceite sellado en atmósfera de nitrógeno se transporta de las plantas de fabricación situadas en la costa occidental de Noruega a nuestra fábrica central en Peter Möllers vei, en Oslo. Antes de que el material suministrado entre en la línea de producción, se verifican su grado de oxidación y contenido en ácidos grasos omega-3. Si cumple con los estándares de calidad, continúa su recorrido: se eliminan algunas grasas saturadas, que están presentes de forma natural en el hígado de bacalao, y también se eliminan las proteínas (de modo que las personas alérgicas al pescado pueden consumir aceite de hígado de bacalao), junto con el agua restante de la etapa de transformación, y posibles contaminantes y productos del proceso de oxidación. A continuación, se comprueba si el aceite de hígado de bacalao obtenido contiene la cantidad correcta de ácidos grasos omega-3, así como de vitaminas A, D y E.

Antes de distribuir nuestro aceite de hígado de bacalao entre los comercios de toda Europa, este se embotella. Para asegurar una vez más la calidad del aceite, la boca de las botellas se cubre con nitrógeno antes del cierre. El aceite de hígado de bacalao con el sellado original es apto para el consumo durante un período de dos años. Tan pronto como se abre la botella, su fecha de caducidad se reduce en 3 meses, ya que el aceite queda expuesto al oxígeno. El producto abierto debe conservarse en la nevera. Una cucharadita de aceite de hígado de bacalao (5 ml) contiene 1,2 gramos de ácidos grasos omega-3.

Nuestra empresa, al igual que otros fabricantes, también ofrece ácidos grasos omega-3 en forma de cápsulas. Dado que una cápsula es bastante pequeña, es necesario elegir la que contenga muchos ácidos grasos omega-3, para que tenga una alta concentración de ácidos grasos. Todas nuestras cápsulas contienen aceite de pescado de anchoas y sardinas, ya que estas especies de peces, que viven en los fríos mares que colindan con Chile y Perú, contienen una cantidad particularmente alta de ácidos grasos omega-3, más alta que el hígado de bacalao. Los proveedores de aceite de pescado, a partir del cual se fabrican nuestros productos, son cuidadosamente seleccionados. Deben cumplir una serie de requisitos relativos tanto a la calidad del material ofrecido como a las normas sobre pesca sostenible. El material suministrado a la fábrica central de Oslo, así como el material a partir del cual se elabora el aceite de hígado de pescado, debe cumplir con los requisitos aplicables al proceso de oxidación y con los estándares de calidad, antes de ser aceptado. Cuando se aprueba un lote específico, se somete prácticamente al mismo proceso que el material a partir del cual se elabora el aceite de hígado de bacalao. Este proceso debe garantizar la purificación del aceite y preservar su calidad. Los consumidores son cada vez más exigentes en lo que respecta al grado de purificación de nuestros productos. Por deferencia hacia ellos, hemos elaborado estándares de calidad que han sido verificados por DNV-GL, como organismo independiente.

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